ES EN
Acceso agencias
 
Camino de Santiago Reservas

En construcción, perdonen las molestias...

Rutas
Destacados

Hostales y Pensiones

Hostales y Pensiones Hoteles

ver más »

Hoteles con encanto

Hoteles con encanto Hoteles

ver más »

Reservar Albergues

Reservar Albergues Albergues

ver más »

Albergue El Puntido

Albergue El Puntido Albergues

ver más »
 

CF15 - Hornillos del Camino - Castrojeriz - 20,40 km

 

Etapas

 

Arroyo de San Bol

Poca más de cuatro kilómetros será la distancia hasta arribar al próximo vestigio jacobeo. Una vez abandonado Hornillos, las típicas bodegas y unas ruinas posteriores serán las últimas construcciones. El Camino se adentra primero por una pequeña chopera y una senda de concentración, la sirga se empina, pero no ofrece ninguna dificultad. Una vez coronado el páramo, en delicioso descenso, se adentra en el valle de San Bol. Se trata de un lugar que no deja a nadie indiferente: Esoterismo, enigmas... . El inesperado abandono de la población por parte de sus habitantes -posiblemente por alguna epidemia- en el año 1503, haya alimentado la aureola de misterio existente.

Lo cierto es que se encontrará ante los últimos vestigios del Antiguo Convento de San Baudilio que dependía del de los monjes antonianos del ya cercano San Antón de Castrojeriz, y que posteriormente pasó a depender de los monasterios de Oña y de Cardeña.

Hoy es un albergue modesto, carente de servicios básicos. Sin embargo, para muchos peregrinos, resulta un lugar único, y una parada obligada.

Una nueva ascensión pondrá a prueba al caminante. Al poco, nuevamente deberá tener precaución al cruzar la carretera que va desde Iglesias -localidad a la que pertenece Arroyo San Bol- a la localidad de Olmillos de Sasamón.

Son cinco kilómetros los que separan a San Bol de Hontanas, cinco kilómetros por duro, desolado, árido y, sin embargo, siempre bello Camino. No descubrirá esta última población, casi, hasta no estar encima de su casco urbano una vez abandonada la meseta.

 

Hontanas

"...Llegamos a la villa que se llama de Hontanas ("Fontana") que está escondida al fondo de un vallecillo y que apenas se ve...". Doménico Laffi.

Su nombre proviene de fuente (fontana). Se desciende hasta encontrar su iglesia, dedicada a la Inmaculada Concepción, templo que proviene del siglo XIV. A sus pies, una deseada fuente saciará la sed del caminante.

Hontanas se percibe como una población bien conservada. Entre sus edificios, destaca uno denominado "Hospital de los Franceses", acepción local del centro hospitalario para peregrinos denominado de San Juan, que fue anteriormente un hospital para peregrinos y hoy felizmente recuperado para tan buen fin.

Saliendo del pueblo, se toma un camino que discurre a media ladera, que continúa paralelo a la carretera que conduce a Castrojeriz. Un depauperado lienzo pétreo evocará las pasadas construcciones defensivas de la zona.

Una vez pasado el arroyo Garbanzuelo, las patentes ruinas del convento de San Antón, reciben y acogen bajo sus arcos al asombrado peregrino.

 

Convento de San Antón

Hoy estas ruinas están consolidadas merced a la acción de las Instituciones, pero tras tantos años de abandono supino, su aspecto es desolador. Su imagen quedará gravada en sus retinas para el resto de sus días. Este abrazo pétreo es único en la ruta.

El santo que da nombre al recinto, es San Antonio Egipcíaco. Desde su propia fundación, el convento estuvo ligado a la atención del peregrino. Los monjes antonianos, con su entrega, contribuyeron a magnificar el prestigio del recinto. Curaban el "Sacer Ignis", una especie de gangrena infecciosa, hoy conocida con el nombre de "Ergotismo" o "Fuego de San Antón". Aparecía sobre la piel con una capa de vejigas acuosas que producían una quemazón y escozor sumamente dolorosos. La enfermedad llegaba a ser mortal. Su causante, hoy plenamente catalogado, es el hongo "Cláviceps Purpúrea", que provoca la alteración del grano hasta convertirlo en el denominado "Cornezuelo del Centeno".

El convento se fundó a instancias del rey Alfonso VII en 1146, y su fama alcanzó los confines de Europa.

En San Antón, los monjes de la "Tau" azul, imponían la misma a los enfermos, en las zonas afectadas. Los rituales propios, como rezos y jaculatorias, así como la ingestión de caldos, violetas, jarabe de borraja y vino, eran suficientes para sanar a los afectados. También eran expertos sanadores de la actualmente conocida como "Peste Porcina"; por ello a San Antón en su iconografía se le representa con fuego o con un cerdo a su lado.

Su declive comenzó en los siglos XVIII y XIX, pero su abandono definitivo será en 1787, cuando Carlos III delegue a manos privadas su gestión y, sobre todo en 1791 cuando, para cumplir la Bula de Disolución a cargo del Papa Pío VI, abandone el recinto su último comendador.

Varias "Taus" figuran entre sus muros. Bajo sus arcos, y en dos hornacinas que se dedicaban a dejar alimento al peregrino rezagado, hoy permanecen recados y avisos para los peregrinos.

 

Castrojeriz

"... Viene después "Castrosorecia". (Aymeric).

De construcción medieval, al igual que en Burgos, un destartalado castillo se recorta en la loma. Sobre sus laderas se dibuja un pueblo peregrino donde los haya. Estos campos fueron testigos de las contiendas entre Juan II de Castilla y el conde de Castro.

La "Castrum Sigerici" tiene sus orígenes en la época visigótica, y tuvo gran influencia romana. Alfonso VII, definitivamente la incorpora a la corona castellana en el año 1131.

Un crucero monumental le dará la bienvenida. Muy cerca, la colegiata de Nuestra Señora del Manzano será la avanzadilla de una de las calles más largas del Camino de Santiago. Pese al aspecto ruinoso de muchas de sus construcciones, Castrojeriz, al igual que el Ave Fénix, se recupera merced al Camino de Santiago de su pasado letargo jacobeo. En lo que se refiere al Camino Jacobeo, una serie de buenas actuaciones están colocando a la villa como una de las punteras de la provincia de Burgos.

La colegiata de Nuestra Señora del Manzano, construcción fundamentalmente gótica, alberga la imagen de "Santa María de Almazán", la misma a la que el rey Alfonso X "El Sabio" cantó en una de sus Cantigas. (Posiblemente el nombre de la Virgen, no se deba a al fruto del árbol de la familia de las rosáceas, sino más bien al origen soriano de la villa de Almazán). También una imagen de Santiago peregrino permanece bajo sus muros. Un esbelto pórtico románico-gótico y sus buenas vidrieras recientemente restauradas dan esplendor al recinto.

Una leyenda afirma que la mayoría de sus retablos se encuentran sin dorar porque en una de las expediciones de Cristóbal Colón a las Américas, entre su tripulación figuraba un paisano de la villa, que proporcionaría el oro para recubrir los mismos, pero no cumplió su objetivo. En su fachada oeste y más concretamente en su puerta, cuatro herraduras reafirman la leyenda que narra el salto que ejecutó Santiago a lomos de su caballo desde el castillo hasta dejar las herraduras clavadas en su puerta.

La Iglesia de Santo Domingo, es mundialmente conocida por albergar la serie de tapices ejecutados sobre trabajos y cartones de Rubens, alusivos a las ciencias. Tapices felizmente recuperados tras un triste robo.

La iglesia de San Juan, es una construcción gótica localizada a pie del Camino que se remonta al siglo XIV. Su esbelta torre la dota de un carácter defensivo. Este templo mantiene un coqueto y abandonado claustro de gran belleza.

Mantuvo Castrojeriz en épocas pasadas algún templo más. Entre ellos uno dedicado a Santiago Apóstol.

Las ruinas del convento de San Francisco y el actual de Santa Clara completan sus edificios emblemáticos.

Si la villa contó con al menos siete recintos dedicados a la acogida, existen en la actualidad dos albergues para peregrinos. En el primero, su gestión recae sobre la Asociación de Amigos de los Refugios. Otro más incipiente es el de San Esteban, un edificio perfectamente recuperado para estos menesteres en los que la atención humana al peregrino es una constante.

Será muy difícil -dado el cansancio- pedirle que ascienda hasta el castillo; pero si opta por esta alternativa, las vistas desde el altozano son indescriptibles.

El Teso de Mostelares, temido por gente de a pie y de bicicleta, pondrá fin a las benditas tierras castreñas, y el término de Itero del Castillo será una realidad. Una vez coronada la corta y fuerte ascensión, una mirada hacia atrás permite ver en su plenitud las tierras de Castilla.

 

 

 

Fuentes de información externas de esta ruta y webs recomendadas:

 

Federación Española de Asociaciones del Camino de Santiago

Guía muy útil: Camino de Santiago. National Geographic

Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos

 

Para poder descargar una ruta en formato PDF usted debe estar registrado, este es un proceso muy sencillo y gratuito, además disfrutará de otras ventajas.

 
 
CF15 - Hornillos del Camino - Castrojeriz - 20,40 km
CF15 - Hornillos del Camino - Castrojeriz - 20,40 km
CF15 - Hornillos del Camino - Castrojeriz - 20,40 km
 
CF15 - Hornillos del Camino - Castrojeriz - 20,40 km
CF15 - Hornillos del Camino - Castrojeriz - 20,40 km
CF15 - Hornillos del Camino - Castrojeriz - 20,40 km
 
 
Camino de Santiago Reservas
 
 
 
 
 
Diseño web SGM